← Todos los recursosMENSAJES

Ejemplos de mensajes para volver a contactar clientes sin ser invasivo

Volver a escribirle a un cliente puede generar dudas.

¿Qué le digo? ¿Habrá pasado demasiado tiempo? ¿Voy a parecer insistente?

La diferencia entre un mensaje útil y uno molesto suele estar en una sola cosa: tener un motivo real para contactar.

No se trata simplemente de preguntar si quiere comprar otra vez. Se trata de aparecer con información que pueda resultarle útil.

Cliente que hace tiempo no compra

Hola, Martín. ¿Cómo estás? Hace un tiempo que no hablamos y quería saber cómo te fue con tu última compra. Si necesitás nuevamente el producto, escribime y te cuento qué tenemos disponible.

Simple, humano y sin presión.

Si pasó bastante tiempo, revisá también qué hacer con clientes inactivos.

Recordatorio de mantenimiento o servicio

Hola, Carla. Te escribo porque ya pasaron unos meses desde el último mantenimiento. Si querés, podemos coordinar una nueva revisión para estas semanas.

Acá el contacto tiene un motivo natural: el tiempo.

Volvió un producto al stock

Hola, Pablo. Te aviso porque volvió a ingresar el producto que habías comprado la última vez. Si estabas necesitando reponerlo, ya tenemos disponibilidad.

No estás inventando urgencia. Estás comunicando una novedad concreta.

Nueva forma de pago

Hola, Sofía. La última vez habías consultado por formas de pago. Te aviso que ahora también estamos aceptando Mastercard y tenemos cuotas disponibles.

Este tipo de mensaje puede funcionar muy bien cuando sabés que la financiación había sido una barrera.

Envío en el día

Hola, Lucas. Te escribo porque ahora tenemos entregas en el día en tu zona. Si estabas pensando en volver a pedir, podemos enviártelo hoy.

Otra vez: existe una razón nueva para retomar la conversación.

Promoción para clientes anteriores

Hola, Mariana. Esta semana tenemos un beneficio especial para clientes que ya compraron con nosotros. Si necesitabas volver a pedir, avisame y te cuento.

La promoción tiene más sentido cuando está relacionada con el historial del cliente.

Nuevo producto relacionado

Hola, Diego. Como la última vez llevaste este producto, te quería avisar que incorporamos una nueva opción que puede complementarlo. Si querés, te paso la información.

No siempre la próxima venta tiene que ser exactamente el mismo producto.

WhatsApp o email: ¿cambia el mensaje?

Sí.

En WhatsApp suele funcionar mejor un mensaje:

  • corto;
  • directo;
  • personal;
  • fácil de responder.

El email permite explicar un poco más, incluir imágenes, botones o varias opciones.

Pero en ambos casos la regla es la misma:

el cliente debería entender rápidamente por qué le estás escribiendo.

Qué evitar

Hay mensajes que suelen funcionar peor porque no aportan contexto:

Hola, ¿querés comprar?
Seguimos esperando tu respuesta.
Última oportunidad!!!
Tenemos promociones.

El problema no es solamente el tono. Es que el cliente no entiende por qué debería prestar atención.

También conviene evitar contactar demasiadas veces a alguien que no responde.

Cuando la conversación empezó con una consulta, mirá cómo hacer seguimiento sin insistir.

Una estructura simple para escribir mejores mensajes

Podés pensar el mensaje en tres partes:

Contexto + motivo + siguiente paso

Por ejemplo:

Hola, Ana. La última vez compraste nuestros filtros. Te escribo porque esta semana ingresó stock nuevamente. Si necesitás reponerlos, te paso precio y opciones de entrega.

No hace falta mucho más.

Contactar mejor, no contactar más

El objetivo no debería ser enviar la mayor cantidad posible de mensajes.

Debería ser encontrar a quién contactar, cuándo hacerlo y con qué motivo.

Cuando el mensaje aparece en el momento adecuado, deja de sentirse como publicidad genérica y pasa a ser una comunicación relevante.

Profundizá en cómo hacer que un cliente vuelva a comprar con un seguimiento relevante.

Contactá con contexto, no por costumbre.

Refracto te ayuda a encontrar a quién volver a escribirle y preparar campañas relevantes usando su historial.

Empezar con Refracto